Nacido en la década del 30 del siglo pasado, arropado y financiado por el poder estadounidense, el movimiento neoconservador mantiene intacta su fuerza dentro y fuera del país, produciendo ideas a través de tanques pensantes y definiendo la actual política de Estados Unidos. Con una trayectoria en la que lo imperante es sostener el sistema imperial, los neocon tuvieron su momento de máximo esplendor durante las presidencias de Ronald Regan y George W. Bush, pero esto no quiere decir que hayan desaparecido. En esos períodos aplicaron a ultranza sus métodos, donde nunca faltan la “teoría del miedo” para contener y confundir a la sociedad estadounidense, sus favores extremos al complejo militar-industrial, y su respeto absoluto al poder sionista. Ver nota . .